23 de agosto de 2011

El arrepentido

Quizá cuantos días habían pasado, quizá para que se vieron.
Poco y nada se dijeron, solo se miraron, y esa mirada dió pie para volverse a entregar.
Sería Marin, seria Amunategui, sería grajales, no lo sabian, solo sabian que sería...
Seguian sin decir nada, ella no quería contar, él no sabía si era lo correcto, pero lo deseaba.
Un beso cerro todas las culpas, y ese beso se convirtió en caricia, esa caricia se convirtio en una blusa menos, una camisa menos, y de esa ropa menos ya no había tiempo de arrepentirse, ya estaban ahí, ya era parte de ese silencio, ese que ambos sabian no debían romper.
Las sábanas dieron fé de esa pasión que a pesar de todo no estaba perdida, no se había quebrado, ahí quedo impregado su olor,  sus caricias, su amor más silencioso, su opaco reencuentro.
Sin música de fondo, cuando ella despertó sintio que no había nada por hacer, que ya solo quedaba eso, no hubieron te amos, no hubieron palabras lindas, solo quedaba esa pasión que la hacia sentir estúpida, tonta, quizas la peor de todas.
Se levanto sin que el lo notara y se fue.
Caminaba por adoquines sin mirar atrás, decidio no recordar esa tarde, decidio dejar todo atrás, desde ese día todo era parte del pasado.
Y allá en ese lugar, quedó el, amandola, deseandola aún más, el arrepentido.

10 de agosto de 2011

De estos caminos

No logro recordar bien en que estaba  pensando esa tarde.
Caminé muchas cuadras buscandolo y nunca lo encontré.
Pasaba y pasaba gente y nada.
Comencé en la moneda, seguí hasta el parque forestal, frente al emporio de la Rosa, me senté en una banca, me fumé un cigarro escuchando "Love song" de The Cure.
Terminé y seguí caminando, llegué a Bellavista, donde tantas veces nos habíamos sentado y habíamos intentado arreglar el mundo, me di toda la vuelta, y terminé en parque bustamante, en la misma banca donde te había  visto por última vez.
No se que en que estaba pensando...

31 de julio de 2011

Sábado

Sábado, 20:40 hrs, caminando frente a la Moneda, muy cerca de mi casa, el agua me corría por la chaqueta y el pelo... Me detengo en Agustinas con Teatinos, iba demasiado rapido, casi arrancando, me detengo y pienso..
Quizas falto un cigarro en ese momento. Quizas faltaba tu mano en ese momento.. o quizas nada, debía estar ahí caminando sola, en una calle casi vacia, si no fuera por los carabineros que siempre estan y nunca se van.
Seguí caminando, pensé en como dos piernas no muy largas podían avanzar tanto.. comencé en teatinos con Santo Domingo, no habían pasado ni tres minutos y ya estaba en Agustinas y seguía.. sabía que debia llegar rapido a Zenteno porque mi bolso me esperaba y Nicolás también.. porque comenzaba a llover cada vez más fuerte, pero eso no me importaba.
Cruce la Alameda, con demasiado vapor desde mi boca, y seguí.
Toqué el citofono, entre y le sonrei a mi Padre, vi a mi mamá y saqué mis cosas, me despedí y nuevamente la calle y la lluvia me estaban esperando, se quedaron detrás de la reja del edificio, se quedaron allí, esperandome.
Llamé al colectivo que me dijo "TRES MINUTOS", no conté cuanto se demoro, cerre el paraguas que si esta vez había sacado y me subí, iba escuchando Mecanica Popular, y de pronto se subió alguien que me miro solo por la musica, aún no sé quien es, pero antes de bajarme me miro y me dijo:
-Buena música... (espero una respuesta)
Yo arisca a los desconocidos, solo lo miré y me baje en el paradero once de avenida La Florida..
Esta vez no te llamé para avisarte que ya estaba allá.
Caminé por esa calle que estaba más sola que yo los días de marzo...me llamaste y te dije..
-Estoy a punto de tocar el timbre...
Y ahí saliste, sin miedo al frio ni a la lluvia, a recibirme como si el día anterior no te hubiese visto...
Desde ahí lo magico se apodero de nosotros, desde ahi que quiero volver..
es que debo confesar que de verdad ya no recuerdo cuando fue la última vez que desperte a las once y cuarto de la mañana, sin culpas y lo mejor, sin nada más que hacer.

28 de julio de 2011

Isla negra

Tan tuya y tan mia..


Ese lugar tiene tanto y aveces no tiene nada.
¿Recuerdas que aveces pensabamos que Isla Negra nos salvaba?
De las cosas que nos hacian daño, las cosas que nos distanciaban. algo ocurria y partiamos a Isla Negra y sanar nuestro corazón y nuestra alma, y cerrabamos la puerta de la casa, caminabamos de la mano bajando la loma con un aire distinto..


Isla negra, tan tuya y tan mia, tan nuestra...


No te imaginas cuanto me gustaría estar contigo.. tanto como en la playa, y también en la cama, durmiendo, abrazados, haciendo el amor.. teniendonos..


Isla Negra.. tan nuestra...