Y allí estábamos, un domingo, como cualquier otro caminando por el Forestal.
No estábamos de la mano, tampoco nos mirábamos fijamente, pero él sabía que yo iba a su lado.
Hace tiempo que quería caminar así con él, sin mirarlo, solo caminando, y es que quizás hace tiempo quería caminar con el hombre con el que había soñado durante muchas noches. Un hombre nuevo.
Hace mucho tiempo logré conocer al que fue el hombre de mis sueños, lo vi, tan cercano, incluso; nos casamos conociéndonos tan poco, pues bien, desde ahí, siempre supe que lo necesitaba y quería para mi.
Fue también hace tiempo, cuando me dijo adiós, y yo no me di cuenta hasta hace muy poco, él se había ido y yo me perdí para que él decidiera volver.
Lo había visto casi volver un par de veces, pero finalmente él siempre decidía tomar otro camino, muy diferente al mio, por varias tardes me senté a pensar que quizás, no eramos el uno para el otro, y que las piedras en el camino habían ganado la batalla del amor, por mucho tiempo soñé que volvería, pero al despertar me encontraba con lo mucho que no quería en mi vida, y esperé, esperé y seguí esperando, hasta que caí en un sueño profundo del que me ha costado voluntariamente despertar.
Y así fue como el tiempo ha pasado por nuestra vida, durante mucho, caminamos juntos de la mano, nos soltamos y esta vez íbamos caminando, nuevamente, sin tomarnos la mano, pero de a poco y cautelosamente: reencontrándonos.
6 de julio de 2014
29 de junio de 2014
De cinco en cinco
La verdad, no recuerdo muy bien, cuando se me olvido quien era ella para mi.
Cuando olvidé lo mucho que le gustaba la lluvia, pero lo mucho que a la vez la detestaba (detestaba la ropa mojada, pegada en su piel)
Cuando olvide, las canciones que oíamos, que bailábamos, que soñábamos.
No recuerdo bien, porque se me olvido el aroma de su piel, de su ropa, de sus labios, el rojo de sus labios.
Olvide cual era su canción favorita, y lo peor es que cuando la recordé, fue porque no dejaba de sonar en mi mente. Olvide los cinco de cada mes, sus ojos brillantes aquel día, el primer beso sobre el pasto, lo olvide todo. Lo peor; es que cuando lo recordé ella ya no estaba.
Cuando olvidé lo mucho que le gustaba la lluvia, pero lo mucho que a la vez la detestaba (detestaba la ropa mojada, pegada en su piel)
Cuando olvide, las canciones que oíamos, que bailábamos, que soñábamos.
No recuerdo bien, porque se me olvido el aroma de su piel, de su ropa, de sus labios, el rojo de sus labios.
Olvide cual era su canción favorita, y lo peor es que cuando la recordé, fue porque no dejaba de sonar en mi mente. Olvide los cinco de cada mes, sus ojos brillantes aquel día, el primer beso sobre el pasto, lo olvide todo. Lo peor; es que cuando lo recordé ella ya no estaba.
23 de junio de 2014
Té para tres
Cuando te vuelva a ver, mis ojos te darán el adiós más mentiroso que haya dado en mi vida.
Cuando te vuelva a ver, te daré el beso en la mejilla más cínico que podría darte.
Cuando te vuelva a ver, oleré tu perfume de manera descontrolada, sin hacer nada.
Cuando te vuelva a ver, jugaremos a ser extraños, tan extraños que te diré mi nombre una y otra vez.
Cuando te vuelva a ver, seré lo mejor de tú día.
Y cuando te vuelva a ver, querré decir muchas palabras, pero no diré nada... Porque "A la luz de la mañana, siento que no puedo decir nada, me he congelado..."
Cuando te vuelva a ver, te daré el beso en la mejilla más cínico que podría darte.
Cuando te vuelva a ver, oleré tu perfume de manera descontrolada, sin hacer nada.
Cuando te vuelva a ver, jugaremos a ser extraños, tan extraños que te diré mi nombre una y otra vez.
Cuando te vuelva a ver, seré lo mejor de tú día.
Y cuando te vuelva a ver, querré decir muchas palabras, pero no diré nada... Porque "A la luz de la mañana, siento que no puedo decir nada, me he congelado..."
25 de mayo de 2014
FIN
En ese momento sentí como mi cuerpo se derretía poco a poco, hasta caer al suelo, mi mente no dejaba de pensar que todo había sido un error, un tonto, estúpido y aburrido error.
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