4 de enero de 2014

RadianteLuz *

Desperté esa mañana pensando en que estar a su lado era el mejor despertar que había tenido. Miré por la ventana y se veía el mar, un poco de niebla, los arboles, y él aun dormía, plácidamente, no quise despertarlo, me quede mirándolo, sin parar, había soñado durante mucho tiempo tenerlo conmigo, no podía ser cualquiera, debía ser él, había soñado amarlo, abrazarlo, decirle te amo, sin ninguna culpa.
Cuando él despertó yo miraba el mar con una taza de café, oía el viento, miraba la luz que se aproximaba del mar.
Cuando se levantó me di cuenta que su luz iluminaba mis días, mis noches, que con su presencia había vuelto a vivir, mi corazón se había sanado, y estaba amando plenamente, el miedo se había ido y en sus ojos pude descubrir el amor verdadero, el amor sin culpas, el amor libre.

2 de enero de 2014

Libertad

Creo que a pesar de todo, he tomado una de las mejores decisiones y no solo por sentirme libre, si no porque es hora de disfrutar las cosas que la vida me ha dado, las personas, vivir y disfrutar sin culpas, sin más problemas, pensando en un futuro, lindo, limpio, mejor y con ustedes...

Es hora de mirar hacia el futuro sin las lagrimas del pasado, mirar al futuro con libertad, volver a sentir el sabor de las cosas ricas de la vida, de un beso, un abrazo, los miles de te amo que recibo día a día y que había olvidado sentir.

Volver a oler la fragancia de tu cuerpo, de las flores, del calor, del frío, volver a oler el café, como parte de cada mañana.
Mirar por la ventana, ver el mar, mirarte a ti, mirarla a ella, estamos juntos, los tres y quizás ya nada más importa.

Siento libertad de vivir, libertad de amar, libertad de sentir, libertad de volver a empezar, libertad de perdonar, de ser perdonada, de elegir, libertad como el viento que pasa día a día, noche a noche por mi cuerpo y que olvidé sentir. 

Libertad de andar descalza, escuchando música, leyendo, durmiendo, amando, pensando, libertad de estar en paz.

Sobre todo de estar en paz.

28 de diciembre de 2013

La cena

Eran un poco más de las doce cuando miraba de reojo el mantel verde oscuro que él había puesto para nuestra "cena". Frente a mi, estaban las copas grandes que nunca había visto y junto a ellas el vino dulce que tanto quería probar (esta sería una noche especial). Al probar el vino me dí cuenta que todo era un error, quizás no tenía que estar yo ahí, quizás era todo una equivocación.
En mis dedos se reflejaba el color rojo pasión de aquel vino, estuve varios minutos pegada ahí, mirando como mis uñas se veían de colores, por mi cabeza pasaban tantas imágenes, tantas palabras perdidas.
Él estaba ahí, frente a mi, sin decir ni una sola palabra, su plato estaba intacto y su copa vacía y yo al revés, mi plato vacío y mi copa llena. De a poco fui tomando el dulce vino, de a poco me fui embriagando del placer de querer olvidar todo, del placer de solo mirar la copa y nada más, no pensar en nada mas.
La cena, era nuestra noche y él dice que yo lo arruiné todo, yo digo que... no lo se.

15 de diciembre de 2013

Para ti

Me siento con la certeza de que a través de las palabras, podré decir, lo que siempre he querido decirte.
La vida, está llena de caminos, y para elegir el camino a seguir debemos tomar decisiones que quizás muchas veces nos costarán lo que amamos, nos harán esforzarnos por un camino mejor, y eso traerá consecuencias. Quisiera decirte que la vida, no es color de rosas, y que más bien está llena de obstáculos que debemos enfrentar. Decía por ahí un autor (que he tenido que estudiar mucho) que la inteligencia se basa no en el que sabe más, si no quien logra salir triunfador de las situaciones adversas, quien se adapta de mejor manera al cambio, quien logra superar los caminos pedregosos. Y tú, aún eres tan pequeña, tienes tantos caminos por recorrer, pero más allá de eso, quisiera inundarte con mis palabras, que a lo mejor, ahora no tendrán ningún sentido. Tú bien sabes que mis caminos no han sido fáciles, he vivido cosas que hubiese preferido evitar, pero aquí estoy, cuanto me ha costado, y también he tenido que sacrificar muchas cosas, por lograr mis sueños y proyectos. Lo he pasado mal, sin que nadie se de cuenta, he sufrido sin molestar a nadie, pero siempre he recordado que hay alguien especial en mi camino que llegó para acompañarme y no abandonarme jamás. Cuando decidí abrir mi corazón al amor, luego de tantas decepciones, lo hice con la convicción de que algo hermoso saldría de eso, y créeme que te entiendo, más de alguna vez he sentido que no me aman, he sentido que no amo, pero es ahí, cuando recuerdo porque elegí estar con él, porque lo elegí a él como parte de mi vida, como parte de mi pedregoso camino. Los seres humanos cometemos tantos errores y siempre por esos errores somos juzgados, pero por qué no estar ahí para perdonarse? por qué no estar ahí para una segunda oportunidad? Sí finalmente por algo partiste, y si las mariposas se fueron, quizás de alguna forma pueden volver, así como llegaron por primera vez. Con esto no quiero persuadir en ninguna de tus decisiones, pero ojalá que logres mirar más allá, no eres la única que se ha enamorado, no eres la única que ha sentido que ya no lo está, no eres la única que se ha sentido sola, yo también me he sentido así, pero luego de pensarlo y de recordar el porque de mis comienzos, me doy cuenta que nunca he dejado de sentir, que el amor está más vivo que muerto y que por aquello debo luchar, las mujeres somos luchadoras, y si alguna vez tu sueño fue un amor, por qué no luchar por aquello? Decir que ese amor ya no está, es una frase conformista de no querer nada, porque te aburriste de mirar la misma cara del hombre que tú transformaste, te enamoraste de tu hombre ideal, del que tu quisiste que fuera, del papel que él se creo para ti, no aceptaste a la persona que era, por eso cuando ya no pudo actuar más te diste cuenta que nada era como antes, o más bien, que todo había sido una mentira.
Solo te escribo estas líneas para que sepas que te entiendo más de lo que crees, y porque aunque no diga nada y solo te escuche, si pienso, si miro a mi alrededor. Yo también me he sentido perdida.