He sentido muy cerca los latidos de tú corazón
cuando me acerco a ti, cuando te miro, cuando te pido un beso (y un poco más).
He sentido muy de cerca como se aceleran tus latidos, cuando me miras y me pides a gritos que me quede, diciendo con tus labios, que me vaya y no vuelva nunca más.
Tu sabes que entiendo bien, entiendo todo (y más que todo)
Hay algo oculto en cada sensación.
Me he recostado sobre tú pecho, y cada vez que me acerco, tu corazón intenta no delatar la placentera sensación al tenerme cerca, por más que intenta escapar, por más que ambos corazones traten de arrancarse, tú corazón delata todo lo que tus labios callan, por miedo callan.
Te he mirado a los ojos, cuando crees que no estoy escuchando, cuando tú crees que no te estoy creyendo. Te puedo asegurar que no necesito que me digas que me amas; eso ya lo se.
Oh, mi corazón se vuelve delator...
9 de septiembre de 2014
4 de septiembre de 2014
Gustavo
Tan solo era una niña, cuando mis oídos comenzaron a deleitarse con canciones de Soda Stereo, no pensaba en ese momento lo que Gustavo Cerati y la banda, significaría en mi vida.
Sin duda cada palabra, cada letra, hacia que mi ser se inundara de recuerdos, y en cada momento hice las canciones de Gustavo la banda sonora de mi vida (y las nuestras).
Conocí a grandes amigos gracias a su música, y recuerdo como si fuese hoy mismo, cuando tenía diecisiete años y la radio anuncia que Soda Stereo se reúne y comenzará su gira "Me verás volver", recuerdo muy bien, el momento exacto en que compré mi entrada y aún más, aquella tarde del 31 de octubre del 2007, en que con mis amigos, estuvimos todo el día esperando la anhelada noche de música y placer.
Gustavo nunca me abandonó, al contrario, en cada episodio, el debía estar presente. En más de una oportunidad "Un nuevo acorde te ha hecho mirarme a los ojos" o también "Un poco de miel no ha bastado" y así fue como durante mi hasta ahora pequeño caminar, él y sus acordes cambiaron mi vida.
No puedo además obvia, que él, con su Fuerza Natural, hizo que una tarde de septiembre, hace ya cinco años me inspirara a escribir una hermosa carta, para un gran amor, y entre líneas, estaba la letra de aquella mágica canción que encaminó una extensa relación, llena de altos y bajos.
Esa misma que en noviembre del mismo año me llevo a verte en vivo por última vez, también aludiendo a la fuerza natural, porque si no te hubieses enfermado de la garganta, no hubiese podido ir. (el concierto era un día antes, y tu dolor obligo a posponerlo, un día más) y ahí estábamos, como día lunes deleitándonos con tu música.
Gustavo, hoy cerraste tus ojos para no abrirlos nunca más, hoy echaste atrás el mensaje que un par de años atrás tu mismo habías escrito: "Ya tantas veces morí, nunca me pude ir..." está vez si te fuiste, para cantar y tocar tu guitarra en otro lugar,
Una gran parte de mi te llora hoy, y es increíble como logro mirar hacia atrás y darme cuenta que siempre fuiste mucho más que un cantante, más que mi cantante favorito, has sido parte de mi vida y logré identificarme con tus letras y tú música.
Has sido parte de mis días, de mi amor, de mi pasión y hoy por un momento tu luz se apaga para encenderse nuevamente con tu voz en mis oídos.
Gracias totales, mi querido.
Sin duda cada palabra, cada letra, hacia que mi ser se inundara de recuerdos, y en cada momento hice las canciones de Gustavo la banda sonora de mi vida (y las nuestras).
Conocí a grandes amigos gracias a su música, y recuerdo como si fuese hoy mismo, cuando tenía diecisiete años y la radio anuncia que Soda Stereo se reúne y comenzará su gira "Me verás volver", recuerdo muy bien, el momento exacto en que compré mi entrada y aún más, aquella tarde del 31 de octubre del 2007, en que con mis amigos, estuvimos todo el día esperando la anhelada noche de música y placer.
Gustavo nunca me abandonó, al contrario, en cada episodio, el debía estar presente. En más de una oportunidad "Un nuevo acorde te ha hecho mirarme a los ojos" o también "Un poco de miel no ha bastado" y así fue como durante mi hasta ahora pequeño caminar, él y sus acordes cambiaron mi vida.
No puedo además obvia, que él, con su Fuerza Natural, hizo que una tarde de septiembre, hace ya cinco años me inspirara a escribir una hermosa carta, para un gran amor, y entre líneas, estaba la letra de aquella mágica canción que encaminó una extensa relación, llena de altos y bajos.
Esa misma que en noviembre del mismo año me llevo a verte en vivo por última vez, también aludiendo a la fuerza natural, porque si no te hubieses enfermado de la garganta, no hubiese podido ir. (el concierto era un día antes, y tu dolor obligo a posponerlo, un día más) y ahí estábamos, como día lunes deleitándonos con tu música.
Gustavo, hoy cerraste tus ojos para no abrirlos nunca más, hoy echaste atrás el mensaje que un par de años atrás tu mismo habías escrito: "Ya tantas veces morí, nunca me pude ir..." está vez si te fuiste, para cantar y tocar tu guitarra en otro lugar,
Una gran parte de mi te llora hoy, y es increíble como logro mirar hacia atrás y darme cuenta que siempre fuiste mucho más que un cantante, más que mi cantante favorito, has sido parte de mi vida y logré identificarme con tus letras y tú música.
Has sido parte de mis días, de mi amor, de mi pasión y hoy por un momento tu luz se apaga para encenderse nuevamente con tu voz en mis oídos.
Gracias totales, mi querido.
31 de agosto de 2014
Quinientos tres
Me subía fuera del metro parque bustamante, era agosto (finales) en mis oídos, siempre el mismo tema y el mismo grupo (Spandau Ballet - Gold)
No recuerdo bien cuanto había pasado de aquella noche llena de errores, pero yo aún pensaba en aquello, y la verdad que mi corazón sufría al no tener ninguna respuesta.
Han pasado cinco años, y a mi mente viene la misma canción, el mismo grupo, y bajo una enorme coincidencia vuelvo a pensar en una noche llena de errores.
Está vez es diferente, pero al igual que en ese momento no se que pensar, y mi cabeza se llena de respuestas entregadas por mi misma, que no llegan a nada, nunca han llegado a nada.
Quizás algún día haga el mismo recorrido, quizás algún día olvide por completo aquellas tantas noches erróneas, y días llenos de pensamientos errados, sin duda, muy errados.
No recuerdo bien cuanto había pasado de aquella noche llena de errores, pero yo aún pensaba en aquello, y la verdad que mi corazón sufría al no tener ninguna respuesta.
Han pasado cinco años, y a mi mente viene la misma canción, el mismo grupo, y bajo una enorme coincidencia vuelvo a pensar en una noche llena de errores.
Está vez es diferente, pero al igual que en ese momento no se que pensar, y mi cabeza se llena de respuestas entregadas por mi misma, que no llegan a nada, nunca han llegado a nada.
Quizás algún día haga el mismo recorrido, quizás algún día olvide por completo aquellas tantas noches erróneas, y días llenos de pensamientos errados, sin duda, muy errados.
6 de julio de 2014
Por el Forestal
Y allí estábamos, un domingo, como cualquier otro caminando por el Forestal.
No estábamos de la mano, tampoco nos mirábamos fijamente, pero él sabía que yo iba a su lado.
Hace tiempo que quería caminar así con él, sin mirarlo, solo caminando, y es que quizás hace tiempo quería caminar con el hombre con el que había soñado durante muchas noches. Un hombre nuevo.
Hace mucho tiempo logré conocer al que fue el hombre de mis sueños, lo vi, tan cercano, incluso; nos casamos conociéndonos tan poco, pues bien, desde ahí, siempre supe que lo necesitaba y quería para mi.
Fue también hace tiempo, cuando me dijo adiós, y yo no me di cuenta hasta hace muy poco, él se había ido y yo me perdí para que él decidiera volver.
Lo había visto casi volver un par de veces, pero finalmente él siempre decidía tomar otro camino, muy diferente al mio, por varias tardes me senté a pensar que quizás, no eramos el uno para el otro, y que las piedras en el camino habían ganado la batalla del amor, por mucho tiempo soñé que volvería, pero al despertar me encontraba con lo mucho que no quería en mi vida, y esperé, esperé y seguí esperando, hasta que caí en un sueño profundo del que me ha costado voluntariamente despertar.
Y así fue como el tiempo ha pasado por nuestra vida, durante mucho, caminamos juntos de la mano, nos soltamos y esta vez íbamos caminando, nuevamente, sin tomarnos la mano, pero de a poco y cautelosamente: reencontrándonos.
No estábamos de la mano, tampoco nos mirábamos fijamente, pero él sabía que yo iba a su lado.
Hace tiempo que quería caminar así con él, sin mirarlo, solo caminando, y es que quizás hace tiempo quería caminar con el hombre con el que había soñado durante muchas noches. Un hombre nuevo.
Hace mucho tiempo logré conocer al que fue el hombre de mis sueños, lo vi, tan cercano, incluso; nos casamos conociéndonos tan poco, pues bien, desde ahí, siempre supe que lo necesitaba y quería para mi.
Fue también hace tiempo, cuando me dijo adiós, y yo no me di cuenta hasta hace muy poco, él se había ido y yo me perdí para que él decidiera volver.
Lo había visto casi volver un par de veces, pero finalmente él siempre decidía tomar otro camino, muy diferente al mio, por varias tardes me senté a pensar que quizás, no eramos el uno para el otro, y que las piedras en el camino habían ganado la batalla del amor, por mucho tiempo soñé que volvería, pero al despertar me encontraba con lo mucho que no quería en mi vida, y esperé, esperé y seguí esperando, hasta que caí en un sueño profundo del que me ha costado voluntariamente despertar.
Y así fue como el tiempo ha pasado por nuestra vida, durante mucho, caminamos juntos de la mano, nos soltamos y esta vez íbamos caminando, nuevamente, sin tomarnos la mano, pero de a poco y cautelosamente: reencontrándonos.
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