18 de junio de 2015
Cuando comencé a amar
Una tarde estuve mirando por la ventana durante varios minutos esperando que tu auto apareciera como lo estaba haciendo hace ya varias semanas.
Aquella tarde fue diferente, porque había decidido darme un par de permisos, liberar algunos sentimientos que había bloqueado, porque el miedo invadía mi ser completo, porque pensaba en que amar y sufrir no podían ir otra vez de la mano.
Aquella tarde, miraba y esperaba impaciente a que llegarás, porque quería decirte mirándote a los ojos que la vida me había dado una nueva y extraña oportunidad, algo impensado, algo casual, una oportunidad que pensé en desechar, pero que el calor de tu mirada hicieron que lo pensara y lo soñara.
De pronto llegaste, tu llegaste, apareciste en mis ojos y te instalaste en un lugar preciado de mi corazón, llegaste y ahí te quedaste, fue esa tarde cuando te esperaba con ansias que me di cuenta que estaba enamorada, que había comenzado a amarte sin pisar aquel freno que impedía que este loco amor siguiera su curse normal, había comenzado a amar sin mirar el pasado, aceptándolo y pensando sólo en el presente y un futuro lleno de flores y de miel.
Cuando comencé a amar de nuevo sentí que los suspiros eran eternos, completamente eternos, que mi respiración inhalaba tu aroma y lo atesoraba para no sacarlo más.
Cuando comencé a amar de nuevo susurre tu nombre sin parar y me di cuenta que la vida a tu lado es más feliz..
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
que bello n.n
ResponderEliminar