Cuando te vuelva a ver, mis ojos te darán el adiós más mentiroso que haya dado en mi vida.
Cuando te vuelva a ver, te daré el beso en la mejilla más cínico que podría darte.
Cuando te vuelva a ver, oleré tu perfume de manera descontrolada, sin hacer nada.
Cuando te vuelva a ver, jugaremos a ser extraños, tan extraños que te diré mi nombre una y otra vez.
Cuando te vuelva a ver, seré lo mejor de tú día.
Y cuando te vuelva a ver, querré decir muchas palabras, pero no diré nada... Porque "A la luz de la mañana, siento que no puedo decir nada, me he congelado..."
23 de junio de 2014
25 de mayo de 2014
FIN
En ese momento sentí como mi cuerpo se derretía poco a poco, hasta caer al suelo, mi mente no dejaba de pensar que todo había sido un error, un tonto, estúpido y aburrido error.
28 de abril de 2014
Amar y dejar partir
Sin querer salí a mirar, abrí la puerta y el pasillo estaba vacío, sería la última vez.
24 de abril de 2014
Si está oscuro
Y él estaba allí, con su ropa negra, su vaso en la mano y su mirada perdida. Y yo, ahí esperando que me mirara y mi cuerpo comenzara a tiritar sin parar.
La música me acompañaba en lo más profundo, quería acercarme, pero no lo hacía, ya eran demasiadas las decepciones, una más y caía directo al abismo, caminaba por aquel salón con la mirada hacia aquel piso rojo, brillante que en ocasiones se volvía pegajoso; y él seguía ahí, haciendo como si yo no existiera (¿Recordará el primer beso?), claro que no, y yo, no lo puedo olvidar.
Que difícil pasar por su lado, sin sentir su aroma, su piel, rozar su mano, sin querer, finalmente después de muchos intentos me miro, quizás fui feliz, quizás no, porque, ya sabía que venía, un par de tragos, unas canciones entretenidas y directo a las sábanas. ¡Qué fácil puede ser todo!
Definitivamente mi piel no tiene memoria, porque cada vez que ese ser me toca es como si nunca antes lo hubiese hecho, definitivamente mis labios no saben besar y cuando el lo hace es como si me enseñara, mis oídos se vuelven cada vez más sordos, no saben que escucharan cada vez, junto a él todo es una sorpresa, y me gusta.
Vivir momentos llenos de todo y de nada, porque a la mañana siguiente yo ya no seré nadie, porque el perfume se habrá ido, el labial, estará esparcido por algún rincón de su cuerpo, porque el peinado habrá desaparecido, pues bien, no seré nada de como llegué, de como me fui acercando de a poco, hasta lograr lo que andaba buscando, porque cuando el sol salga por la cordillera, no habrá más, hasta el próximo evento en que nos juntemos y comencemos a gozar, como si solo fuésemos los dos, como si nada ni nadie existiera, cuando las luces artificiales se apaguen y el día brille por si mismo, entonces, justo ahí recordaremos que no somos los mismos de antes, que la vida ha cambiado y la magia solo existe si esta oscuro.
La música me acompañaba en lo más profundo, quería acercarme, pero no lo hacía, ya eran demasiadas las decepciones, una más y caía directo al abismo, caminaba por aquel salón con la mirada hacia aquel piso rojo, brillante que en ocasiones se volvía pegajoso; y él seguía ahí, haciendo como si yo no existiera (¿Recordará el primer beso?), claro que no, y yo, no lo puedo olvidar.
Que difícil pasar por su lado, sin sentir su aroma, su piel, rozar su mano, sin querer, finalmente después de muchos intentos me miro, quizás fui feliz, quizás no, porque, ya sabía que venía, un par de tragos, unas canciones entretenidas y directo a las sábanas. ¡Qué fácil puede ser todo!
Definitivamente mi piel no tiene memoria, porque cada vez que ese ser me toca es como si nunca antes lo hubiese hecho, definitivamente mis labios no saben besar y cuando el lo hace es como si me enseñara, mis oídos se vuelven cada vez más sordos, no saben que escucharan cada vez, junto a él todo es una sorpresa, y me gusta.
Vivir momentos llenos de todo y de nada, porque a la mañana siguiente yo ya no seré nadie, porque el perfume se habrá ido, el labial, estará esparcido por algún rincón de su cuerpo, porque el peinado habrá desaparecido, pues bien, no seré nada de como llegué, de como me fui acercando de a poco, hasta lograr lo que andaba buscando, porque cuando el sol salga por la cordillera, no habrá más, hasta el próximo evento en que nos juntemos y comencemos a gozar, como si solo fuésemos los dos, como si nada ni nadie existiera, cuando las luces artificiales se apaguen y el día brille por si mismo, entonces, justo ahí recordaremos que no somos los mismos de antes, que la vida ha cambiado y la magia solo existe si esta oscuro.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)