18 de abril de 2012

A un año del reencuentro

No se si recuerdas el preciso momento en que te vi, desde la otra vereda.
Estabas nervioso, sin duda yo también lo estaba. Sentía que tenía tanto por decir, pero tan poco tiempo y quizás en ti, tan pocas ganas de escuchar.
Al mirarte me dí cuenta que el amor estaba más latente que nunca, no se había ido con esas palabras duras o con tus salidas extrañas que no tenían nada de presente, solo pasado.
Sin saberlo, ese era el día, el día en que todo cambiaría, tanto te extrañaba que se hacían grises todos los días, por más soleados que fueran. Tanto te amaba que ya me dolía. Y cuando te encontré ahí esperándome sin saber nada, sin esperar nada, supe que nada podía ser en vano y que si todo se estaba dando de esa manera era por alguna razón que desconocía, pero sin duda no me demoraría mucho en saber.
Cuando llegué estabas ahí, sentado, perdido, escuchando música, quizás también me extrañabas, tanto como yo.
Cuando todo comenzó era todo incierto, nuestro futuro incierto, solo sabíamos que algo importante fluía por nuestras venas y nuestro cuerpo se llenaba cada vez más fuerte con la sangre repleta de amor.
Te vi, me viste y sin duda nos reencontramos, otra vez, antes del beso, antes del abrazo, antes de las palabras que hicieron que todo cambiara, antes que la luz se cortara, cuando me senté a tu lado y te sonreí, sin duda nos reencontramos.
De eso ya poco falta para que se cumpla un año y no me arrepiento de haberte encontrado otra vez, ahí con tanto amor y tanto deseo, con tantas ganas.
Yo quiero tenerte para siempre.

16 de abril de 2012

28 de marzo de 2012

25 de marzo de 2012

Ves

El tiempo se ha convertido es nuestro más fiel testigo.
Las calles de Santiago y la playa de Isla Negra en nuestros paisajes más soñados.
¿Cuantos besos nuestros labios han compartido?
¿Cuantas caricias nuestros cuerpos han recibido?


Si digo que te amo, estaría mintiendo, porque lo que siento ya es mucho más que eso.


Nuestro corazón a sentido de todo en estos ya casi tres años, y aveces hay tanto que no entendemos.
Pero estamos juntos, a pesar de todo, lo seguiremos estando.


No te mentiré, aveces soy débil también, acostumbro a ser fuerte, pero aveces también soy débil.
No quiero serlo más, no quiero perderme, no quiero perderte.
También es mi anhelo despetar a tu lado y decirte: "Ves, valió la pena".